Cuando venía a Madrid, siempre que podía le pedía que hiciera pestiños de la abuela. Luego en Granada cuando podía la convencía para que los hiciera. A mi me trae muchos recuerdos ver el bol de la masa reposando antes de ponerse manos a la obra. La transcribo por si alguien quiere hacerla en casa.
Medidas aproximadas:
- 100 ml / 1 vasito Aceite de oliva virgen extra
- 100 ml / 1 vasito Jerez Seco
- 1 cucharada sopera de Anis en grano (también llamado matalahuva, matalahuga)
- Piel de limón o naranja
- 1 cucharadita café de levadura (poquita poquita)
- Harina la que admita (por estas medidas me sale algo así como 250 grms)
- Pizca de sal para la gracia
- Azucar y licor de Anís para rebozar
- Aceite de oliva virgen (sin usar) para freir.
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En una sartén freir a fuego suave/medio el aceite con los granos de anís y la cáscara de limón para que el aceite coja el sabor. Dejar enfriar.
Con un colador pasar el aceite a un bol para que no pasen los granos de anís ni las cáscaras las cuales desecharemos. Añadimos el vasito de jerez.
Después vamos añadiendo poco a poco la harina, la pizca de sal y la levadura, removiendo al principio con una espátula y luego amasando con las manos.
Tiene que quedar una masa elástica pero no muy grasienta (es el punto más difícil y donde suelo equivocarme pasándome de larga de harina), con la que luego podamos trabajar.
Tapamos / envolvemos con un trapo y dejamos reposar una hora.
Extendemos la masa y la volvemos a trabajar un rato hasta que vuelva a quedar elástica. Mientras vamos calentando el aceite hasta que esté muy caliente
Vamos cogiendo bolitas y las estiramos con el rodillo en óvalos alargados y unimos las puntas bien y vamos friendo hasta acabar con la masa.
Escurrimos en un plato dejamos enfriar y rebozamos con azucar y licor de anis (si tenemos un espray para mojar un poco los pestiños mejor porque así se pega el azucar).