lunes, 7 de abril de 2014

Recordando a la Abuela (Parte I)

La mejor manera de mantener viva la memoria de alguien muy querido que se nos acaba de ir, es rememorar todos aquellos buenos momentos que se han compartido o las historias de su pasado que nos han contado.
El día que nuestra querida abuela se marchó a un lugar mejor, Estefanía propuso escribir en el grupo de chat de los primos del Whatsapp todos los recuerdos o anécdotas que tuviéramos de ella. A continuación viene una recopilación de dichas anécdotas ligeramente adaptadas para facilitar su lectura.

Estefanía: Hola Primos. 5 am en US. 11:00 en Granada. Y no puedo dormir. Pensando que estáis todos allí velando a la Abuela. Me vienen a la cabeza recuerdos de pequeña que me hacen sonreír. Y se me ha ocurrido, ¿por qué no escribís por aquí, cuando podáis ... un recuerdo/anécdota que tengáis de la Abuela Paqui. Empiezo yo:
Recuerdo una noche de verano en Barcelona, que me mandaron mis padres con la Maribel, y la Abuela Paqui. Y mientras Olga y Mónica salían de pingoneo, nos pasábamos horas jugando a las cartas la abuela y Maribel y yo en la terraza. De vez cuando le ibas ganando y ¡no veas los cabreos que se pillaba! Le quitabas todas las cartas y no le hacía ninguna gracia.

Mónica: Sí... le gustaba jugar a la brisca...  Y también le gustaba mucho ver el fútbol... le encantaba pero pasaba unos nervios... Recuerdo muchas cosas, cómo mi hermana y yo de pequeñitas nos peleábamos para dormir con ella en Granada. Y creo que siempre acababa Olga que era la pequeña y tenía miedo...
Y nos hacía rezar cada noche 4 esquinitas tiene mi cama y cuatro angelitos que me la guardan...

Alberto: Yo me acuerdo cuando la veía que no quería comer porque decía que había comido mucho. Que yo le decía a ella: “Abueelaa, que tienes que comer. Que estas creciendo.” Y ella pues se reía y me daba un beso.

Estefanía: Yo me acuerdo de las ¡¡croquetas de la Abuela!!
Alberto: Y del pisto

Marisol: Ayer la miré y en un momento me sonreí, recordando que en Almuñécar nos hacíamos carreras con ella y ¡¡nos ganaba!!

David: Yo me fumaba cigarros con la abuela a escondidas para que no se enteraran mis padres. Ella me invitaba a su marca favorita "Palace Mentolado".

Susana: Recuerdo cuando nos íbamos los tres a comer a casa de la abuela y nos ponía tomate frito de la marca que fuera...y nosotros nos poníamos to caprichosos a decir que a nosotros sólo nos gustaba el tomate frito fruco... y ella decía que eran tonterías...y nosotros a patalear... así que se le ocurrió una idea:
Metió el tomate que ella compraba en un bote de tomate frito fruco... y nosotros le dijimos: "¿ves... abuela...? ¡Éste sí está bueno!" y nos lo comimos encantados… Después nos lo confesó y se nos quedó una cara de tontos... jajaja... así se nos quitaron los caprichos de un tacazo.

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